Los cafés vieneses. Parte II


Como bien os comentamos en el anterior articulo sobre los cafes vieneses parte I, hemos querido dedicar un apartado especial a los cafés de Viena. En el anterior post os explicamos cuáles son algunos de los mejores cafés y pasteles vieneses. En esta ocasión os iremos explicando cuáles son algunas de las mejores cafeterías de la ciudad.

Café Bräunerhof. Cuando entramos a este café parece que nos traslademos a otra época. Su mayor ventaja es que está escondido de los turistas y prácticamente solo encontraremos vieneses. Siempre que entremos podremos encontrar un rincón tranquilo en el que tomar el café, leer el periódico y dejar pasar las horas, como un buen vienés. Con un poco de suerte nos encontraremos un grupo de cámara de piano, violín y contrabajo que acabará de crear esta atmósfera mágica.

Café Central. Se trata de uno de los cafés más conocidos y más turísticos de la ciudad. La decoración de época es absolutamente maravillosa, aunque su excesivo reconocimiento deja ya poco lugar para los verdaderos nativos de la ciudad, así como unos precios desorbitados.

Café Diglas. La distribución de esta cafetería favorece especialmente dejar rincones para que cada uno tenga su intimidad. Toda la decoración parece estar intacta desde su inauguración en 1875, de modo las sillas y las mesas son un tanto incómodas.

Café Frauenhuber. A esta cafetería/restaurante han venido emperadores y han hecho conciertos compositores como Haydn o Mozart. Aquí también podréis degustar algunos de los platos típicos vieneses (aunque la mayoría de ellos consisten en pollo rebozado).

Café Prückel. Comparado con sus vecinos, este café es relativamente nuevo, puesto que data de principios del siglo XX. Sus mayores atractivos son su decoración al estilo de los años 20, con grandes ventanales y mucha luz, y su Eiskafe, tal vez el mejor de la ciudad.

Cafeterías del Museumsquartier. Sin duda ninguna de estas cafeterías tiene el encanto o elegancia de cualquiera de las otras citadas, pero seguramente encontraréis mucha más tranquilidad, comodidad y unos precios más asequibles que cualquiera de las anteriores.


Una vez escogida la cafetería solo queda una cosa por hacer: ¡disfrutar de vuestro café vienes!