Peninsula de Valdes; paraiso de Ballenas


La Patagonia Argentina se ha trasformado en un atractivo turístico mundial, ya que brinda un oferta muy amplia para el turismo y entre ellas destaca el avistamiento de las ballenas en la Península de Valdés, Puerto Madryn provincia de Chubut.

Existen pocos lugares en el mundo comparables con la experiencia que brinda la Reserva Natural de Península Valdés, donde se puede disfrutar de un hábitat natural que hace las delicias de los viajeros, quienes podrán acercarse tanto a las ballenas que casi podrán tocarlas, una experiencia única en la vida que solo en este paraíso austral podrán encontrar.

Además en la reserva se podrá disfrutar de la compañía de pingüinos, delfines, lobos y elefantes marinos, así como una gran variedad de especies de aves y animales autóctonos; como los ñandúes, maras (liebre patagónica), zorros, mofetas o manadas de guanacos.

La Península de Valdés cuenta con los golfos de San José, en el norte y el Nuevo, en el sur, alcanzando una superficie total de 3.625 kilómetros cuadrados, donde se encuentran dos salares; "Salina Chica" de 12 km cuadrados y "Salina Grande", de 35.

En las orillas de Golfo Nuevo se encuentra Puerto Pirámides, una pequeña villa turística, desde donde se puede realizar el avistaje de las ballenas, así como de una gran variedad de especies marinas y aves que se posan en los acantilados como esperando que las fotografíen.

La Península de Valdés fue declarada Patrimonio natural de la humanidad por la UNESCO, lo cual avala la importancia turística que reviste este santuario de el animal mas grande del planeta “La ballena franca austral o Eubalaena australis”.

Existen distintas excursiones en barco para disfrutar de estos impresionantes cetáceos, además de otros atractivos naturales que ofrecen un verdadero espectáculo fascinante y único en el mundo como la colonia de pingüinos de Magallanes en “Punta Tombo”, que se pueden observar de septiembre a marzo y el avistaje de ballenas que se produce de junio a diciembre, espectáculos a los que se suman las colonias de lobos y elefantes marinos.

Península de Valdés es un destino imperdible para conectar con la magia del océano atlántico, que materializa en la fantástica “Ballena Franca Austral”.