Ruta turística por los Pirineos


Viajar al Pirineo catalán nos da la oportunidad de mucho más que disfrutar de las estaciones de esquí. Esta zona de Cataluña tiene numerosos atractivos que nos permitirán combinar el turismo cultural con las actividades relacionadas con la naturaleza.

Para empezar el valle de Boí nos sorprenderá por su impresionante riqueza arquitectónica, originaria de la Edad Media. Sus ocho iglesias y una ermita románicas son Patrimonio de la Humanidad. Con 130.000 visitantes al año, constituye uno de los conjuntos románicos europeos más importantes. Taüll y Sant Climent son dos de las iglesias románicas de obligada visita.

Un buen consejo es subirnos a los campanarios de las iglesias. ¡Las vistas que tendremos la oportunidad de ver son realmente impresionantes!

Si lo que buscamos es otro tipo de emociones, no podemos desaprovechar la ocasión de acercarnos a visitar la zona de la Alta Ribagorça durante nuestra estancia en el Pirineo.


Los amantes de la buena cocina no podemos perdernos la ocasión de probar los excelentes embutidos artesanales que se hacen en estos pueblos, donde también se vende carne de cerdo y ecológica, de ternera y cordero, producida en el valle.

Y acabamos con una visita ineludible para todos los que queremos conocer bien el Pirineo: la del Parque Nacional de Aigüestortes y Estacion de San Mauricio, cuyos lagos resultan espectaculares. Hay una amplia oferta de senderos señalizados, para visitantes de todas las edades y de todas las formas físicas. Además, también cuenta con refugios por si queremos hacer una ruta de más de un día. Si queremos conocerlo bien, podemos alquilar un guía. Una curiosidad a tener en cuenta es que el acceso al parque en vehículo privado está restringido. Una buena alternativa son los llamados taxis 4x4, que sí pueden acceder a pie de parque.